Trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

Alicia, nuestra nueva psicóloga en el Departamento de Psicología nos trae un artículo en el que habla sobre el TDAH y su visión sobre este problema que afecta a tantas personas

Os dejo el artículo de nuestra compañera:

Trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

También llamado TDAH, corresponde a un trastorno del desarrollo caracterizado por la presencia de inatención y/o hiperactividad. A menudo esta dificultad va asociada a otras como la dislexia o la conducta disruptiva.

El TDAH aparece a una edad temprana, normalmente sobre los 5 – 6 años ya se puede diagnosticar. Es un trastorno que forma parte de la persona que lo padece durante toda su vida, sin embargo, con una adecuada reeducación el niño puede desarrollarse con total normalidad y alcanzar cualquier meta que se proponga.

 Actualmente, hay una sobredetección de esta dificultad, pues en cuanto el niño es un poco más activo o disperso ya se tiende a encasillar, cuando no debemos olvidar que los niños suelen ser enérgicos y suelen embobarse con los colores, dibujos y cosas que llaman su interés.

Por ello, yo siempre hago un llamamiento a la cautela y, por supuesto, antes de medicarlos y optar por el camino sencillo, intentad el entrenamiento en autoinstrucciones o la reeducación.

¿Qué son las autoinstrucciones?

Técnicas cognitivas que producen un cambio en el comportamiento de niños con  TDAH y fomentan su autonomía gracias a la verbalización de las siguientes preguntas:

  • ¿Qué tengo que hacer?
  • ¿Cómo lo puedo hacer?
  • ¿Cómo lo estoy haciendo?
  • ¿Cómo lo hice?

Con este simple ejercicio conseguimos un control de la impulsividad y una reeducación de la concentración, aspectos más deteriorados en este trastorno.

Una vez que el entrenamiento en autoinstrucciones está adquirido, solamente queda gestionar la conducta, la cual se puede motivar y reforzar con un sistema de recompensa.

De esta forma, conseguiremos que esta dificultad pueda ser manejada por aquella persona que la presente, pero sin necesidad de medicar o de llegar a producir consecuencias negativas en el rendimiento escolar.

¡Porque con esfuerzo propio, motivación y apoyo en nuestros puntos fuertes… no hay meta que no se pueda alcanzar.

Y si la dificultad es reorganizar, con Academia Teresa la superarás!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *