La importancia de trabajar la lectoescritura a edades tempranas

¿POR QUÉ HACER UN CURSO DE LECTOESCRITURA?

La lectura y la escritura son dos habilidades que se aprenden y entrenan, generalmente, durante las primeras etapas de primaria, es decir, el ser humano no nace con ellas pero en función de la práctica y su modo de vida puede adquirir gran destreza de ambas.

Sin embargo, llegar a este punto no es un camino sencillo, pues leer y escribir no solo implica identificar una serie de signos y símbolos, implica conocer ciertas reglas, identificar sonidos y convertirlos en esos signos, comprender, hacer un uso de la velocidad adecuado, etc.

Según cómo nosotros adquiramos cada una de las bases que asientan estos dos procesos léxicos, transmitiremos nuestro pensamiento y nos comunicaremos con los demás. Es algo que va a influenciar toda nuestra vida, y a lo largo de ella.

Desde el cole se pretende enseñar a los peques las herramientas para su fácil adquisición en un proceso que se comienza en la última etapa de infantil y la primera de primaria. Sin embargo no siempre todos los niños van al mismo ritmo, cada uno tiene características diferentes y en muchas ocasiones no son capaces de ir al paso que se marca en los colegios, en el que los planes de trabajo vienen preestablecidos y no hay muchas opciones para la adaptación.

Es por ello que hemos considerado necesaria la creación de un curso en el que se aprendan y fomenten los procesos léxicos de lectura y escritura, en el que se pueda ofrecer un apoyo y una enseñanza individualizada y adaptada a cada niño, ajustándose así a su nivel y características.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE FOMENTAR EL APRENDIZAJE DE LA LECTOESCRITURA EN EDADES TEMPRANAS?

Es cierto que la adquisición de los procesos léxicos suponen hitos de desarrollo que no pueden ser modificados, es decir, tienen una edad más o menos establecida a partir de la cual comienza su aprendizaje.

Si bien es cierto que, aunque la lectura y escritura no se da completamente hasta primaria, existe mucha diferencia entre niños que han estado expuestos a estímulos y aquellos que no, lo que viene a confirmar la utilidad de fomentar ciertos hábitos y conductas en los peques desde edades tempranas.

Algunos de los beneficios de la exposición temprana a la lectura y escritura son los siguientes:

– El niño enriquece sus relaciones, especialmente con los adultos.

– Hace que el niño esté familiarizado con la lectura y los textos, lo que provoca una mayor motivación y atracción por su aprendizaje al comienzo del cole.

-El niño es capaz de ampliar su visión del mundo y de sí mismo.

– Produce un desarrollo de ciertas capacidades cognitivas del niño (memoria, lenguaje, imaginación y pensamiento abstracto)

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