Cómo motivar a los adolescentes

¿Tienes la sensación de que tu hijo pasa de todo? No tiene interés en sus estudios, en el futuro ni en lo que le digas. Las discusiones se repiten una y otra vez y te frustras.

Motivar a los adolescentes a estudiar y cumplir con las responsabilidades puede ser un gran reto, pero no es imposible.

Desde Academia Teresa te traemos algunas opciones para motivar a nuestros hijos:

Ofréceles apoyo, los adolescentes  quieren ser tratados como adultos. Mostrar respeto por ellos ayuda a crear un ambiente de confianza. En vez de intentar controlarlos, lo mejor es intentar comprenderlos y guiarles.

Exponerle a diversas ideas y temas. A veces no están lo suficientemente motivados porque no han encontrado los temas, actividades o hobbies que les resultan novedosos o les llamen la atención.Darles la oportunidad de ver que hay mundo más allá del móvil, el ordenador y su grupo de amigos.

Ayúdales a encontrar un nexo entre los estudios y sus intereses. Muchas veces tienen la impresión de que lo que intentan enseñarle en el instituto no tiene importancia. Esto ocurre mucho cuando no son capaces de encontrar una conexión con sus intereses y metas. Si por ejemplo, nuestro hijo quiere ser informático, podríamos hacerle ver la utilidad real de las matemáticas en ese campo. Al entender la utilidad que tiene para su futuro hará que cambie su forma de ver la asignatura.

Enséñales a ser responsables. Deben comprender que esa libertad que tanto desean conlleva una responsabilidad.  La idea es transmitirles que, si actúan de forma responsable, confiaremos les daremos más libertad para tomar sus propias decisiones, puesto que confiamos en que serán buenas decisiones.

Ayúdales a que aprendan a administrar su tiempo. Cuando son niños tendemos a organizar su vida pero conforme se hacen mayores, parte de sus responsabilidades es administrar su tiempo. No seas su agenda personal, ya son mayores para eso.

Estas son algunas cosas que puedes empezar a cambiar. Mi consejo es que vayas probando durante un tiempo y encuentres la forma de comunicarte con tu hijo o hija en la que ambos estéis más cómodos.